Para aquellas personas que no tienen tiempo de ir un gimnasio, pero quieren reducir centímetros en aquellas partes donde se acumula la grasa ante la falta de actividad física, los masajes de reducción pueden ser una alternativa.

Muchos luchan por reducir esas molestas zonas del cuerpo en que se acumulan los excesos de grasas. A primera vista esa meta parece imposible, sino se está horas y horas en un gimnasio, en algún tratamiento para el sobrepeso o viviendo el calvario de esas estrictas dietas extremas. Sin embargo, en el último tiempo, los masajes reductivos han cobrado relevancia entre quienes intentan reducir unos centímetros de su cuerpo.

Los masajes realizados por profesionales sumados a un cambio de hábito en la alimentación de los pacientes hacen presagiar un buen resultado, disminuyendo en ocasiones hasta 10 centímetros en las zonas tratadas.

El principal objetivo de esta terapia consiste en “combatir las grasas acumuladas en ciertas partes del cuerpo, en especial, muslos, cinturas, caderas y el abdomen mediante masajes y la aplicación de ciertos productos”.

Con el tiempo se han ido incorporando nuevas técnicas a las maniobras reductivas, sumando a los masajes los tratamiento con máquinas. Entre ellos se encuentran:

• Fricciones: es el más superficial y consiste en deslizar la mano por la superficie. La presión es continúa en dirección centrifuga.
• Amasamiento: Es una manipulación profunda, destinada a estimular el aparato neuromuscular. Se realiza levantando, desplazando y comprimiéndolas una contra otra las fibras musculares.
• Pinzamiento: Este masaje consiste en golpear la masa muscular con las dos manos, tiene efecto excitante, mejorando la circulación y la nutrición muscular.
• Vibraciones: Este masaje consiste en transmitir a la zona del cuerpo trabajada movimientos oscilatorios de máxima frecuencia.
• Drenaje: Consiste en hacer llegar a los territorios linfáticos el exceso de líquido acumulado a través del cuerpo.